Comités de represión

Excombatientes denuncian desamparo social por parte del Gobierno

Excombatientes denuncian desamparo social por parte del Gobierno
MANUEL ALEJANDRO LEÓN VELÁZQUEZ | Guantánamo | 13 de Julio de 2016 –
08:52 CEST.

Carlos Sánchez Rivera, residente del reparto Río Guaso, en Guantánamo,
comenta que sufre desamparo social por parte del Gobierno y de la
Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), de la que es
miembro desde 1989, cuando cumplió “misión internacionalista” en Angola,
luego de ingresar al Servicio Militar Activo.

A su regreso de África, tras 19 meses, explica que portaba soriasis, una
enfermedad de la piel, además de artritis y espondilitis anquilosante,
padecimiento que provoca la rigidez progresiva de la columna vertebral,
con síntomas de dolor por el movimiento y de sensibilidad a la presión,
lo que lo ha dejado casi postrado.

Expresa que ha viajado varias veces a La Habana por iniciativa propia,
con el objetivo de atenderse con varios especialistas y además gestionar
que se le otorguen ciertos beneficios que, según sus propias palabras,
le han sido negados.

“Siempre me han tratado, como se dice popularmente, de barajar, aunque
yo pago mis diez pesos anuales a la ACRC. Aquí solamente vino, hace
alrededor de cinco meses, la trabajadora social de la zona, llamada
Bárbara. Esta señora me dijo que como yo recibo una pensión de jubilado
por enfermedad no tengo derecho a nada que venga del servicio social, o
sea, una cama, colchón o algo por el estilo, porque yo no soy
asistenciado. Como si fuera poco, ni los médicos del Consultorio Médico
de la Familia han venido a cerciorarse de mi situación de salud”, lamenta.

Argumenta que antes de cumplir misión internacionalista, se graduó de
Mantenimiento Eléctrico Industrial y luego de ese tiempo en Angola
comenzó como obrero de servicio en el Instituto Nacional de Deportes,
Educación Física y Recreación (INDER), en el combinado deportivo del
oeste, conocido como La piscina del Caribe, de donde después de 20 años
de trabajo, fue retirado por enfermedad.

“Vivo solo y en condiciones precarias, por lo que me he visto en la
obligación de acudir al Gobierno provincial y al Partido, pero siempre
soy maltratado”, dice.

Por su parte, Pedro Israel Poveda Silva, de 79 años de edad y con
domicilio en calle Santa Rita, entre 17 y 18 Norte, también en
Guantánamo, relata que al comienzo de la lucha clandestina contra
Batista, cuando apenas era un adolescente, integró la filas del
Movimiento 26 de Julio, bajo las órdenes de Alcibiades Heredia.

Dice que Heredia lo utilizó para atracar tiendas con fines de lucro
personal, alegando que era para comprar implementos necesarios para la
lucha armada, como gasolinas, pólvora, aceite de linaza y otros útiles
para sabotajes.

Fue sorprendido traicionando al movimiento y le dieron la sentencia de
“alzado”.

“Luego quedé desarticulado con mi grupo del cual yo era jefe, pues
Alcibiades me nombró teniente, con dos células de diez hombres cada una
a mis órdenes. Fui captado por Jesús Guevara Fournier, hermano de Nando
Guevara Fournier, Jefe principal del Directorio Revolucionario 13 de
Marzo en Guantánamo, para formar parte del movimiento, pasando a ser 1er
teniente”, cuenta Poveda Silva.

“En aquel entonces solo teníamos cuchillos con el cabo envuelto en tela
y escopetas de perle, que aunque no tenían gran efecto, mostraban que
existía la lucha armada”, prosigue.

Alega que una vez que triunfa la revolución, formó parte del Centro de
Aviso número dos, que movilizaba a más de 8.000 reservistas en el área
comprendida desde Los Cocos hasta Los Coquitos de Jaibo y desde el Ocho
Norte hasta Monte Sano.

“Yo tenía cuatro mesas de recepción y entrega de itinerarios para citar
a todos los reservistas para movilizaciones en el municipio Guantánamo,
cuando Guantánamo era solo un municipio y no una provincia. Luego fui
Jefe del Sonar Uno, situado en el Ocho Norte y el Tres Oeste y después
pasé al Sonar Seis, con María Mirá, Epifanio y Antonio Alce, los cuales
fuimos los fundadores de los CDR aquí, cuando nadie quería ser
cederista”, alega.?

“A pesar de que mi nombre se encuentra registrado en el Centro de los
Veteranos, nunca he recibido beneficios de la ACRC. Yo empecé a trabajar
en la Fábrica de Limas, de la cual soy fundador, el día 22 de enero de
1961 y me jubilé en 2013, con 51 años de trabajo a la revolución”, añade.

“Pero con gran disgusto porque nunca me quisieron pagar el 10 % por
concepto de antigüedad, siendo yo el obrero más antiguo de la fábrica.
Según los jefes, porque no estaba vinculado directamente a la producción”.

El antiguo combatiente asegura, sin embargo, que por sus “manos pasaban
todos los cavos de palas y picos provenientes de Canadá, España,
Checoslovaquia y Alemania Democrática, para recuperarlos porque venían
defectuosos”.

“Además —continúa— yo hacía guacales y cajas de embalaje para piezas de
barcos. A pesar de mi pensión de 340 pesos en moneda nacional y con toda
mi trayectoria, me siento un desamparado social”, sentencia Poveda Silva.

Source: Excombatientes denuncian desamparo social por parte del Gobierno
| Diario de Cuba – www.diariodecuba.com/cuba/1468161493_23734.html

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