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Las políticas del Estado cubano propician la migración

Las políticas del Estado cubano propician la migración
LUAM DE LA OZ, Quito | 14/07/2016

Desde hace varios años se viene debatiendo en todas las esferas de la
sociedad, en el ámbito académico y también político, sobre las razones
que motivan la ola migratoria cubana.

El Gobierno castrista enarbola y defiende a brazo partido la tesis de
que los cubanos emigramos por razones económicas, a su vez propiciadas
por el embargo económico y financiero impuesto por Estados Unidos. Del
otro lado, la oposición en el exilio y dentro de la Isla critica la
falta de compromiso político de la inmensa mayoría de los que se acogen
a la Ley de Ajuste Cubano y que, poco después de recibir su permiso de
residencia en el país del norte, suben a un avión para ir a gastar sus
dólares en Cuba y llenar así las arcas castristas.

Las políticas equivocadas hicieron que después de haber sido un país de
inmigrantes, Cuba se convirtió en una nación de emigrantes
La emigración cubana es la consecuencia de las políticas equivocadas
aplicadas desde el principio por el castrocomunismo. Esas políticas
hicieron que, después de haber sido un país de inmigrantes, Cuba se
convirtió en una nación de emigrantes. Pasó de ser un Estado
económicamente poderoso, con un peso a la par del dólar, protagonista de
primicias tecnológicas, educativas, culturales, a ser la cola del
continente, a tener una de las inflaciones más altas y el salario más
bajo de la región, así como la infraestructura más precaria.

¿Por qué decir que los cubanos emigramos por razones económicas si es
política de Estado impedir a toda costa que progresemos económicamente
para, a su vez, evitar que pensemos?

Los comunistas cubanos, cuan alumnos aventajados de sus profesores
europeos y asiáticos, desde bien temprano se dieron cuenta de que
políticamente es muy rentable mantener diariamente al pueblo ocupado
pensando qué van a cocinar en la tarde para darle de comer a sus hijos o
cómo inventan los pesos para comprarle el par de zapatos al miembro de
la familia que trabaja o va a la escuela. Esta política ha permitido
incluso encandilar a todo un pueblo con promesas de repartos de latas de
sardina o cambios de ventiladores rusos por otros más modernos.

Si analizamos el tema migratorio cubano de forma integral y sin
apasionamientos, nos daremos cuenta de que los isleños abandonan su
patria por un motivo esencialmente político. No es necesario que
nuestros compatriotas reconozca, interioricen o incluso se den cuenta
que se van por este motivo: es la causa fundamental, sin duda. Ese
emprendedor que, cansado de luchar contra las arbitrariedades de los
inspectores y la intolerancia de las autoridades hacia la producción
privada, un día opta por montarse en una balsa o tomar un avión y fijar
residencia en otras tierras, es un migrante político, aunque no se dé
cuenta, por el simple hecho de que la política moldeó su vida de forma
irreversible.

Desde 1959 la mala política en Cuba está detrás de todos y cada uno de
los acontecimientos en la Isla, incluso los más inverosímiles, como el
hecho de escoger con quién mantener relaciones sexuales o determinar qué
religión profesar. Cuando un cubano se abstiene de expresar libremente
sus opiniones, está siendo condicionado por la política, pues en su
subconsciente está la idea de que en la Cuba de los Castro se da palo a
los opositores, literalmente se les arrastra por las calles, se les
encarcela sin observancia de las más mínimas garantías, se les deja sin
trabajo por pensar diferente y a los que viven fuera se les impide la
entrada.

Por estas razones y millones más me inclino a defender la idea de que la
emigración cubana está determinada por causas políticas primordialmente,
porque en Cuba, a diferencia de los otros países de América, no funciona
la lógica de que la economía condiciona la política, sino que sucede
todo lo contrario. ¿Acaso no resulta contradictorio decir que los
cubanos abandonan su país por razones económicas cuando se sabe que en
la Isla, en primera y última instancia, todos los actos tienen un
trasfondo político?

¿Acaso ir a la escuela en Cuba no es un acto político, máxime si se
tiene en cuenta que a los niños se les adoctrina en los principios
comunistas y se les exige que juren públicamente que van a ser como el
Che? ¿No se ha dicho hasta el cansancio que las universidades cubanas
son para los revolucionarios? ¿Es que nos olvidamos de que para trabajar
se necesita un aval del presidente de los Comités de Defensa de la
Revolución (CDR)? ¿Cuántos de los que me están leyendo no tuvieron que
aceptar los condicionamientos de la política para poder educarse,
trabajar o incluso sobrevivir?

Source: Las políticas del Estado cubano propician la migración –
www.14ymedio.com/blogs/cajon_de_sastre/politicas-cubano-propician-migracion_7_2035066474.html

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